Todo una alegría tenerlo en el bebedero. Anuncia su llegada con un suave y agudo piar. Vienen en grupo familiar, de unos 8-11 ejemplares. Inquietos, nerviosos, desconfiados... enseguida bajan a beber de las ramas superiores y lo hacen en tropel. Se hace difícil elegir encuadre. Una vez los tienes delantes te das cuenta de su tamaño, que si no fuera por su larga cola parecería incluso más pequeño que un buitrón o un chochín.
Joven del año.


Bonitos los mitos y muy bien enfocados,ya que son difíciles de afotar,saludos
ResponderEliminarBonitas auréolas que têm em torno dos olhos... é todo uma magia...
ResponderEliminarMuito belas as fotografias destes pequenos encantados...
Boa semana.
Beijo carinhoso.
Muy buenas Sebas.....se me van a escapar...
ResponderEliminarNo se a que esperas, artista.
EliminarUn saaludo
Qué guapo el joven del año. Unas fotos estupendas con lo inquietos que son. Yo los tenia por los alrededores del hide del valle que te enseñé, pero igual que otras muchas especies, no quisieron pasarse por los posaderos. Imagino el algarabío que forman al entrar a beber en familia, tiene que ser todo un espectáculo.
ResponderEliminarsaludos
Javi
Pues no lo imagines, cuéntalo, ya sabes donde está mi bebbedero y el permiso que tienes.Un saludo
EliminarHola Sebastian excelentes imagenes del Mito,una ave que destaca por cu cola tan larga.Un abrazo
ResponderEliminarUnas fotos preciosísimas, Sebastián.
ResponderEliminarQué festín de detalles de calidad técnica insuperable y de estética sublime. Tiene un grandísimo mérito sacarles tan buenos planos con el vivaracho dinamismo que tienen estos alegres personajillos.
Asomarse a tu blog es siempre un gran placer para las retinas.
Un fuerte abrazo, amigo.
Bonitas fotos de esta pequeña avecilla, que se mueve mucho, saludos
ResponderEliminarQuizá sea una de la especies que más me gusta fotografiar. Un buen trabajo, pero eso viene de serie.... Un abrazo
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